FútbolLa VinotintoNoticias

La Vinotinto empieza a brindar

CD_TO_Celebracion_A79U0558

La popularidad de la Vinotinto en  cada vez mayor en cualquier latitud del orbe. Son varios los trabajos de los medios de comunicación que resaltan la labor de la selección nacional en los últimos meses, donde se ha evidenciado el crecimiento del once nacional. El diario El Clarín es uno de ellos, aquí un trabajo especial, escrito por Waldemar Iglesias, de  los que sudan  la camiseta de Venezuela:

En una vieja cancha de básquetbol, en el municipio caraqueño de Baruta, un grupo de chicos corre y patea. Uno de ellos grita como si fuera Salomón Rondón, aunque lleva puesta una ceñida camiseta del Real Madrid en cuya espalda tiene escrito un apellido: Ronaldo. Lo que la calle muestra no es azar; se trata de un sìntoma: aunque los arcos son imaginarios y la pelota se parece a un montón de remiendos todos juntos, se juega al fútbol. El béisbol y el básquetbol, los tradicionales deportes más populares de Venezuela, siguen cediendo espacio en este país. Sucede desde hace algunos años en Caracas, la capital; y en las playas de Puerto La Cruz, allí donde el Mar Caribe exhibe sus encantos. También en la región de Los Llanos, y en casi todos los rincones de este país. Ya no es como lo contaba Edgardo Broner -periodista, docente universitario y riguroso conocedor de la cuestión- en su libro Gol de Venezuela: “Un grito esporádico pero inolvidable”. En este tiempo no es tan infrecuente el festejo de La Vinotinto. Ahora, la histórica Cenicienta de Sudamérica se les anima a todos y en cualquier circunstancia o escenario.

Al presente lo cuentan los resultados. La reciente participación de Venezuela en la Copa América 2011, en la Argentina, resultó la mejor de su historia: llegó a las semifinales, instancia en la que La Vinotinto quedó eliminado en la definición por penales por Paraguay. Más: llegó invicto (dos victorias y tres empates) hasta el encuentro por el tercer puesto, que finalmente perdió 4-1 ante Perú. No se trató, sin embargo, de una campaña fuera de contexto. Fue la consecuencia de un recorrido de crecimiento que lleva poco más de una década. Cuentan quienes mejor conocen el fùtbol de este país que el miedo escénico y el del juego se comenzó a ausentar a partir de la llegada de José Omar Pastoriza, en 1999. Lo que pasó en las Eliminatorias para Sudáfrica 2010 fue otro episodio significativo en el camino ascendente: Venezuela se quedó a apenas dos puntos del Repechaje, ese que le permitió a Uruguay primero volar a Africa y luego acceder a las semifinales de la Copa del Mundial. A esa altura, otro síntoma habitaba el ambiente: un documental de Miguel New, “Vinotinto, la película”, ya había llegado a los cines para contar ese fenómeno que desde el campo de juego se trasladada a las tribunas, a las calles y a los medios.

El paso firme continúa. En el último noviembre, Venezuela se metió por primera vez en el top 40 del ranking de la FIFA (llegó al puesto 39). Y el enorme sueño de acceder por primera vez a un Mundial late en cada partido de las actuales Eliminatorias. Los resultados sostienen y avalan el entusiasmo: La Vinotinto es líder en Sudamérica junto a Uruguay y a la Argentina, con siete puntos. Está muy claro: no es un seleccionado cualquiera. En octubre del año pasado, en el estadio José Antonio Anzoátegui de Puerto La Cruz, le ganó 1-0 a la Selección de Alejandro Sabella y de Lionel Messi. Ahora, el 29 de febrero, en Málaga, enfrentará a España, el equipo campeón del mundo. Dos señales (aquel triunfo y esta invitación) de que la distancia entre Venezuela y la elite del fútbol se recortaron de manera notable. Pero no son los únicos indicios. En 2009, el seleccionado Sub 20 se clasificó para el Mundial de la categoría (la primera participación venezolana en una competición de la FIFA) y accedió a los octavos de final. Y ahora, varios de sus futbolistas se destacan en ligas de elite: la última temporada, Salomón Rondón -delantero del Málaga- fue elegido por la UEFA en el seleccionado ideal de las revelaciones; ahora, Fernando Amorebieta -autor del gol de la histórica victoria ante Argentina- es una garantía de seguridad en el exitoso Athletic de Bilbao y de Bielsa; en los próximos días, Juan Arango -elegido en una encuesta reciente de Ultimas Noticias como el mejor futbolista venezolano de la historia- renovará su contrato hasta el 2014 con el Borussia Moenchengladbach, club de la Bundesliga en el que ya se convirtió en referente.

En una entrevista con El Universal, en noviembre pasado, César Farías -el actual entrenador- ofreció un balance de su ciclo, que comenzó en 2008: “Está concebido como una idea en la que se encadena una acción con otra. Por ejemplo, hoy podemos explicar con hechos por qué dijimos que teníamos que ampliar la base de jugadores. O por qué hablamos de más horas de trabajo. Esos fueron algunos planteamientos de la presentación al ser designado seleccionador (2008). Nosotros no somos unos proyectistas sino ejecutores. Este proceso no es de un grupito, está hecho para involucrar al fútbol nacional. Está basado en la integración, construcción de equipo. Tenemos que globalizar nuestro fútbol y alcanzar otro sitial. El que no se atreve a pensar que esto es para toda Venezuela no crece. No llegamos a ninguna parte. Y esto no es solo para el fútbol”. Es el mismo Farías que sorprendía con su claridad y con su prolijidad en cada conferencia de prensa de la última Copa América. Justo después de que su equipo construyera dentro del campo de juego un asombro sobre otro en la tierra de Maradona.

En tiempos no tan lejanos jugar en el seleccionado venezolano no parecía gran cosa. Hoy es un enorme motivo de orgullo. Lo contó Andrés Tuñez, defensor del Celta de Vigo, al diario Marca, de España: “Empiezas a nombrar uno a uno a los futbolistas de la selección y son jugadores que están en las primeras divisiones de Europa, son muy competitivos. Son grandísimos jugadores y para mí es un lujo poder estar ahí. Ojalá podamos conseguir el objetivo, que es el Mundial. Sería la primera vez en la historia de Venezuela y yo creo que podemos hacerlo: hemos empatado a Colombia en su campo, hemos ganado a Argentina en el nuestro… Ahora vienen partidos difíciles pero ojalá consigamos ir al Mundial. Para mí sería lo máximo como jugador, poder formar parte de la historia de Venezuela con un Mundial sería lo más bonito para mí. Para mí es un orgullo estar en este seleccionado”. Queda una impresión: en este sentido de pertenencia que se viene gestando y en el orgullo naciente también está buena parte de la raíz del notable crecimiento.

Ya no es aquella Venezuela que invitaba a las goleadas ajenas. No hace mucho tiempo, en octubre de 1996, escribió Roberto Fontanorrosa, en su condición de enviado especial al encuentro entre La Vinotinto y la Argentina, en San Cristóbal, por las Eliminatorias para Francia 1998: “La Hermana Rosa, entonces, acude a oscuros ritos afrocaribe para alcanzar la revelación esclarecedora. A su pedido, marchamos horas hasta Catatumbo para conseguirle una gallina negra. La Hermana, inmersa en la ingenua crueldad de su ciencia, corta el cogote del animal de un solo tajo. Luego, esparce la sangre dibujando círculos sobre el piso. Después le quita las plumas y las distribuye en una mesa con los canutos apuntando hacia el estadio. Por último, troza el ave, le agrega sal, orégano, ajonjolí, yuca y cardamomo, y la cocina al horno casi dos horas. La come, finalmente, con buen apetito. ‘No puedo adivinar con hambre’ se justifica, conforme. Y lanza su vaticinio irreversible: ‘Argentina 3, Venezuela 0. Orteguita a los 23. Aumenta Bati a los 42. Y cierra Albornoz a los 15 del segundo'”. Argentina, luego, se acercó al pronóstico con una goleada: fue un claro 5-2, que incluyó cuatro goles en el segundo tiempo. De aquellos seleccionados ahora sólo queda el simpático recuerdo de su facilidad para tropezar casi siempre con las mismas piedras.

La visita de Boca a Barinas para enfrentar al Zamora, por la Copa Libertadores, también sirve de testimonio. Por el espacio que los medios locales le ofrecen al encuentro; por la expectativa que las calles muestran. Lo mismo -cuentan- sucede en los bares, en las paradas de transporte público, en las cercanías del estadio La Carolina. Pero sobre todo se percibe en otro detalle: en el entusiasmo y en la confianza que existe respecto de las posibilidades de La Furia. También a nivel de clubes, Venezuela cree. Lo exhibió el Caracas en tiempos recientes. Lo quiere demostrar el Zamora, ahora. Se trata, en suma, de una verdad que nace: el fútbol florece en Venezuela.

LaVinotinto.com
Foto: Carlo Dragone

Loading...

lea también

lavinotinto.com
Sitio web de fútbol venezolano. Ganamos 4 premios Lomejorde.com como la mejor página de fútbol del año, además de un premio UNICEF y varios de la FVF.
#Deportweet 2012

LAVINOTINTO.COM
MARCA Y TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS POR JUAN CARLOS RUTILO
© 2002-2016

SERVICIOS INFORMATIVOS LAVINOTINTO.COM C.A.
R.I.F. J-29493505-2.
EDITOR@LAVINOTINTO.COM
MERCADEO@LAVINOTINTO.COM

Síguenos