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Gustavo Caraballo brilla como técnico en el fútbol base de Estados Unidos

Gustavo Caraballo, quien fuera internacional con la Vinotinto actualmente es uno de los entrenadores más destacados de Estados Unidos a nivel de formación y desarrollo en el Acys Spirit United en Orlando Florida.

Debutó como profesional con el antiguo Club Marítimo en 1989, equipo en donde fue campeón nacional en las temporadas 1989-1990, 1991-1992 y 1993-1994.

Además, jugó para Trujillanos, Minerven, Mineros de Guayana, Deportivo Táchira, Estudiantes de Mérida y en 1998 ganó con el Deportivo Táchira los torneos Apertura y en 1999 hasta 2001 estuvo en las filas del Italchacao.

Pasó por Trujillanos, seis meses en el 2001 y del 2001 a diciembre de 2004 cerró su carrera en el Italchacao.

Gustavo Caraballo en 1990, 1992, 1994 y 1995 jugó Copa Libertadores.

En 1993 con Marítimo estuvo presente en la Copa CONMEBOL así como en 1997 con Estudiantes y Táchira.

En 2003 estuvo en la Sudamericana con Italchacao.

El ‘Lobo’ Caraballo con Venezuela participó en el suramericano juvenil de 1990, en Puerto Ordaz, así como en los Centroamericanos y del Caribe y en 1994 formó parte del grupo sub-23 que disputó la Copa de las Américas.

Inicios en el estado Anzoátegui
-A 100 metros de mi casa había una cancha de fútbol y todas las tardes nos reuníamos para jugar. También jugué básquet y béisbol, pero me decanté por el fútbol porque era el que más me apasionaba. Tuve la fortuna de representar a Venezuela en juveniles y centroamericanos, y también pasé por las categorías estatales con Anzoátegui. El profesor Rafa Santana me invitó a formar parte del Marítimo después de verme en Valera.

En Marítimo comenzó todo
-Di el salto como profesional. Ahí empezó todo, gracias a la oportunidad de Rafa Santana. Después con Táchira, Mineros, Minerven, Trujillanos y terminar en Italchacao.

Paso por los Juegos Centroamericanos
-Si, en los Juegos Sudamericanos, Copa América en Colombia, sub23 y también jugué mundialitos y hasta el 94 con la selección nacional juvenil en Colombia.

¿Se visualizaba como entrenador?
-Cuando juegas ya vas sopesando el futuro, y cuando tenía 27-28 años sabía que quería ser entrenador. Fui preguntando, interesándome, y cuando llegué al final de mi carrera ya tenía mucha información. El profesor Raúl Cavalleri me reclutó para Italchacao como su asistente y ahí empezó todo.

¿Cómo fue ese proceso de preparación desde sus inicios?
-Yo hice todos los cursos para sacar la licencia nacional, todo lo que pedía la FIFA y Conmebol. Tuve experiencia en Argentina y vi entrenamientos, vi como se preparaban. Eso me nutrió mucho, hizo que aprendiera demasiado. Eso te actualiza, te va preparando en el fútbol profesional para cosas nuevas y eso me forjó para ser el entrenador que soy ahora.

Como entrenador
-Me inicié en la temporada 2004 en el último semestre con Italchacao. Después de 2004 a 2007 pasé a Unión Atlético Maracaibo, donde incluso ganamos algunos campeonatos. Después estuve de 2007 a 2010 en el Deportivo Táchira, del 2012 a 2014 estuve en Aragua, después fui a Estados Unidos, volví con Carabobo y terminé en la Academia de Puerto Cabello.

¿Cómo es la etapa en el fútbol de Estados Unidos?
-Trabajo con el fútbol base, con el desarrollo. Es lo que me gusta. Es un país que tiene la infraestructura, que te permite formar a un niño y tengo mucho que aportarle. Y eso ha permitido lograr cosas positivas aunado a mi experiencia, tener los recursos, especialmente en Orlando.

Logros en EE.UU.
-En 2015 llegamos a Orlando. Pudimos en año y medio ganar los torneos de la Florida, como la Florida Cup y la State Cup, que son los más importantes de la región. Representamos al estado a nivel Nacional. Nuestros jugadores del año 99 y 2000 tuvieron sus becas por su rendimiento y su trabajo que hicieron durante la preparación que tuvieron conmigo, y hoy en día son futbolistas universitarios que los deja más tranquilos a nivel económico.

¿Qué diferencias vio en el fútbol estadounidense y cómo fue su aporte gracias a esas raíces del fútbol sudamericano para que esos muchachos salieran campeones?
-Cambiamos la metodología de trabajo, usando el sistema estructurado donde separas el entrenamiento por posiciones. En nuestro equipo había deficiencias que había que pulir, tratamos de inculcarle al defensor los principios básicos defensivos y a los atacantes los ofensivos, después trabajamos la coordinación general, y eso al final les dio un performance acorde a los jugadores. El jugador de acá es fuerte, rápido pero técnicamente tiene un poco más de dificultad que el sudamericano.

De Orlando a dirigir otra vez en Venezuela
-Regresé por temas de visado a Venezuela, tenía que renovarla. Allá me llamaron del Carabobo y me tocaron la fibra del fútbol profesional nuevamente. Ellos no estaban pasando por el mejor momento y decidí tomar ese puesto de trabajo. El fútbol profesional te da un poco más de éxtasis porque estás más en vivo con los problemas, y después me llamaron de Academia de Puerto Cabello. Armamos plan estratégico a mediano y largo plazo y afortunadamente a largo plazo obtuvimos la clasificación a la Copa Libertadores sub 20 y a Copa Sudamericana con el primer equipo por primera vez.

De regreso a Estados Unidos
-Esta academia Acys Spirit United en Orlando Florida tiene alrededor de 1000 y 1500 jugadores, una de desarrollo que les permite dar el salto a las universidades o llegar al fútbol profesional. Trabajamos para formarlos, con nuestros entrenamientos diarios, semanales y semestrales para darles las mejores herramientas para adquirir una beca o llegar al profesional.

¿1500 futbolistas en la Academia?
-Estados Unidos es un país muy grande, tiene la capacidad de que las academias pequeñas o grandes tengan los suficientes niños para capacitar. Esta zona del centro de la Florida puede tener 20 o 30 escuelas de fútbol.

El futuro de Gustavo Caraballo
-Mi meta está en terminar de revalidar lo que son las licencias aquí en Estados Unidos, porque mi licencia es Pro. Después buscar una oportunidad en el fútbol profesional para demostrar que estoy listo y tengo la experiencia, y de la mano de una Academia de desarrollo que trabaje con mis formas, que sea propia, que pueda yo desarrollar para el fútbol profesional.

El fútbol en Estados Unidos
-Es un mercado competitivo y nuestros coterráneos como entrenadores o jugadores lo han hecho muy bien. De hecho, el primer jugador más joven de Austin es venezolano, un muchacho con muy buen pie y eso habla muy bien de la preparación que nuestros entrenadores de Venezuela le han dado. Ha venido para acá a trabajar fuertemente. Eso es bueno destacar.

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Que la gente sepa que estoy aquí, en los Estados Unidos, formándome para seguir adquiriendo experiencia y volver a tener una oportunidad de regresar a dirigir al nivel profesional.

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