Actualmente sólo una parte de los venezolanos que juegan en otras ligas ve acción con marcada regularidad. Juan Arango, Ronald Vargas, Roberto Rosales, Alejandro Moreno, Héctor González y José Salomón Rondón son piezas claves en cada uno de los clubes a los que pertenecen en Europa y América. Sin embargo, están más cerca de ser la excepción a la regla que la constante al repasar el presente de los legionarios.
Algunos de los que ven pocos minutos pudiesen volver, dependiendo del interés que haya sobre ellos en el país y la disposición contractual para que esto ocurra. Si se hace una lista de los criollos con escasa actividad, nombres como los de Juan Fuenmayor, Andrés Rouga, Timshel Tabárez, Emilio Rentería y José Buda Torrealba pueden resultar atractivos y accesibles a las posibilidades del mercado local.
Dos casos son particulares al hacer el repaso. Tomás Rincón culminará en diciembre su préstamo en Alemania, en donde apenas es tomado en cuenta y es usado en una posición poco habitual para él, lateral derecho. El mediocampista de la selección sería un refuerzo valioso para Táchira, su equipo en el torneo nacional, aunque pudiese mantenerse en el extranjero.
José Manuel Rey cumple una buena campaña en Chile, en donde es titular de la zaga de Colo Colo desde su arribo al gigante sureño hace dos meses. El defensa central sigue ligado al Caracas, pero una condición dentro de su contrato le exige quedarse en el conjunto albo si este clasifica a la Copa Libertadores del próximo año. Esta es una de las razones que explica el arribo a las filas rojas del mayor de los Cichero.
Otros jugadores también pudiesen estar de vuelta como Oswaldo Vizcarrondo, Jorge Rojas o Luis Manuel Seijas, pero cualquier caso hoy sigue siendo apenas una hipótesis. La participación copera, la cercanía de un nuevo proceso de la selección mayor y la posibilidad de estar cerca del entorno familiar pueden ayudar a que, como en años anteriores, desde aquí a enero se produzcan algunos retornos.
Como en el pasado, el torneo pudiese ser de los principales beneficiados. Los conjuntos receptores tendrán mayor amplitud en los planteles, el status general del campeonato se elevaría, la exigencia de cada domingo también, hasta la taquilla -por más que pueda pensarse exagerado- aumentaría. El mercado apenas se abre, pero Caracas dio un golpe fuerte que varios equipos querrán imitar.